29-K’an

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K’an: lo abismal, el agua 

Hexagrama 1Arriba K’an, lo abismal, el agua

Hexagrama 1Debajo K’an, lo abismal, el agua

Solución general: Al ser un signo doble, el
peligro también lo es. Se trata de un peligro objetivo, no de una actitud mental
nuestra, por lo tanto, es necesario ser conscientes de él y aceptarlo al igual
que aceptamos cualquier cosa que viene de nuestro exterior y que no podemos
controlar y dominar.
Se puede salir del peligro. Para ello hemos de imitar al
agua en su proceder. El agua no deja de fluir y rellena todos los lugares por
los que pasa, pero solo hasta sus bordes. Cuando rellena un hueco sigue hasta el
siguiente, y no retrocede ante ningún sitio peligroso y, sobre todo, el agua
aunque cambie de forma, aunque permanezca en lo mas bajo, aunque se mezcle con
otras substancias, nunca pierde su verdadera naturaleza; siempre es agua. Así,
el hombre nunca pierde su naturaleza original, solo que es necesario quitarle
los contaminantes y sacarla del abismo de la ignorancia en la que se
encuentra.

Mutaciones
(se leen de abajo arriba)

Mutación de
la línea 1:

Quien se acostumbra al mal, quien lo tolera junto a él, lo
introduce dentro de su propia naturaleza, perdiendo así el camino recto.

Mutación de la línea 2:

Estamos en medio del peligro y no podemos aspirar a hacer
grandes cosas, por lo tanto debemos conformarnos con los pequeños logros, pues
de momento no es posible conseguir nada mas.

Mutación de la línea 3:

Cada paso que des en cualquier dirección te lleva al peligro,
por lo tanto es cuestión de pararse. Se debe esperar quieto a que aparezca
alguna salida.

Mutación de la línea 4:

Hay muy pocas posibilidades de acción pues nuestra humilde
situación no permite realizar grandes cosas. No nos avergoncemos de nuestra
humildad y pensemos en practicar la ayuda mutua con quienes nos rodean.

Mutación de la línea 5:

El agua no pretende subir a lo mas alto, sino subir solamente a
la parte mas baja del borde para poder así seguir su camino. Si estamos en
peligro, cuando encontremos una salida cojámosla y no pretendamos alcanzar
grandes metas, pues la situación no es favorable para ello.

Mutación de la línea 6:

Se nos advierte del enorme peligro que representa el hecho de
que en situaciones de peligro no queramos reconocer nuestros errores e incluso
persistamos en ellos. Quien toma esta actitud queda prisionero en una cárcel de
la que no podrá salir.